Corpus Christi in vatican: Pope dice que no podemos vivir sin la Eucaristía

Vaticano, 14 de junio 20 / 12:30 pm (ACI).- Este domingo, 14 de junio, Solemnidad del Corpus Christi en Italia y otros países, el Papa dijo durante la Misa que «no podemos pasar sin la Eucaristía, es el memorial de Dios».

El Papa, en su homilía pronunciada durante la misa celebrada en la Basílica de San Pedro del Vaticano, subrayó que «el Señor sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a sanarlos con la Eucaristía, que contiene los anticuerpos de nuestra memoria hartos del negativismo.»

Advirtió del peligro de olvidar la acción salvadora de Dios en la humanidad. Explicó que «la memoria no es algo privado, sino el camino que nos une a Dios y a los demás. Por lo tanto, en la Biblia, la memoria del Señor debe ser transmitida de generación en generación, contada de padre a hijo.»

De hecho, se nos ha dado la Sagrada Escritura para vencer el olvido de Dios». Pero hay un problema, señaló el Pontífice: «¿Y si se interrumpe la corriente de transmisión de memorias? Entonces, ¿cómo puedes recordar lo que sólo escuchamos pero no experimentamos? Dios sabe lo difícil que es esto, sabes lo frágil que es nuestra memoria, e hizo una cosa sin precedentes en nuestro nombre: nos dejó un monumento».

Por lo tanto, «no nos ha dejado sólo palabras, porque es fácil olvidar lo que se oye. No sólo nos dejó las Escrituras, porque es fácil olvidar lo que lees. No sólo nos dejó señales, porque podemos olvidar lo que vemos también»

«En lugar de eso, nos dio una comida, y es difícil olvidar un sabor. Nos ha dejado un Pan en el que está vivo y verdadero, con todo el sabor de su amor. Al recibirlo, podemos decir: ‘¡Es el Señor! Se acuerda de mí.'»

Este es el significado de las palabras de Jesús en la última cena: «Haz esto en memoria de Mí». «Hazlo. La Eucaristía no es un mero recuerdo; es un hecho: es la Pascua del Señor, la que resucita para nosotros.»

«La Eucaristía nos trae el amor fiel del Padre, que sana nuestro orfandad. Nos da el amor de Jesús, que ha transformado una tumba, desde el punto de llegada, hasta el punto de partida y de la misma manera puede revertir nuestras vidas. Nos infunde el amor del Espíritu Santo, que nos consuela, porque nunca nos deja solos y sana nuestras heridas.»

Con la Eucaristía «El Señor sana este recuerdo negativo, que siempre hace las cosas mal ed y deja en mente la triste idea de que no servimos nada, que sólo cometemos errores, que nos han equivocado».

«Jesús viene a decirnos que no es así. Es feliz cuando está en nuestra intimidad y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos preciosos: somos los invitados esperados para su banquete, los comensales que desea».

El Papa Francisco cerró su homilía invitándonos a seguir celebrando «el Memorial que sana nuestra memoria, Misa. Es el tesoro que debe ocupar el primer lugar en la Iglesia y en la vida».

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